Seis personas se reúnen a cenar. Una es madre de las otras cinco. Esta es una historia

familiar.

La primera vez que Vaçide Erda Zimić construyó una cena familiar, lo hizo en tela, y todos los

personajes estaban en buenos términos. Esta vez, todo es de cerámica y puede romperse. La

abuela, la madre y las tías de la artista, además de todo lo que implica un evento de este tipo:

comida, vajilla, cucarachas y pretzels, fue esculpido a tamaño casi natural. Una forma de llevar

al extremo el proceso de planear una cena: crearla en su totalidad. Un momento que pudo ser

real, pero que se torna ficción en la construcción de la exhibición.

Esta atención al detalle generó un periodo largo de convivencia entre la artista y sus piezas,

otro instante comparable entre la obra y la relación familiar. La construcción de un momento

especial dentro de lo cotidiano, creado para dejar que el espectador intuya la presencia de un

conflicto, pero que lejos de revelar las razones detrás de este, solo nos muestra bandos y

protagonistas. La puesta en escena es una forma de liberar con crudeza y humor una situación

de quiebre, de reírse de lo irreparable.

Vaçide Erda Zimić es artista y diseñadora de objetos desde hace más de 20 años. Como artista

explora a través de diferentes técnicas y materiales, siempre ligados al trabajo manual,

procesos de salud y enfermedad en el cuerpo, la inquietud por la muerte, y la naturaleza

regeneradora de los ciclos vitales. Erda Zimić comenzó su propio estudio y taller en 1999. Ha

diseñado colecciones textiles, así como objetos a partir de materiales diversos